Del agua clara trata el poema que hoy recogemos de la fértil pluma de Carmen Sanjuán. Poeta barcelonesa, concretamente de la ciudad de Badalona. Afortunadamente muy viva y activa. Ocupándose de escribir y de enseñar poesía a las nuevas generaciones. Y dando de beber agua de su fuente de poesía autodidacta y alegre.
Además, de ella, nunca dejan de manar versos que se elevan como el agua por su caño. Porque es él quien transporta sus gotas de poesía hasta el cuenco que recoge toda su obra.
Por eso, en esta ocasión, el agua clara protagoniza sus versos. Y ellos componen el poema así titulado, que incluimos hoy con cariño en nuestra poética biblioteca acuática.
Un bello poema con reminiscencias a ese caño por el que se eleva el agua de la fuente risueña. Es también el caño del trabalenguas, recuerden… Del coro al caño.
Porque él nos recuerda épocas infantiles, cuando en la fuente de agua fresca bebíamos sedientos mientras jugábamos con otros niños en la plaza Entonces íbamos del coro juvenil a ese tubo por el que surgía el agua de la fuente hacia el exterior. Y de él podíamos beber hasta saciarnos.
Pero mucho antes, ya lo hacía el loro del convento de Santa Clara, que protagoniza el gaditano cuplé de “Los caleseros”, de Manuel León de Juan. Ese con el que les dejamos sonriendo, en sus idas y venidas. El que va del caño de la fuente del convento al coro poético de Carmen Sanjuán.
Las monjas del Convento de Santa Clara
tienen un loro,pico de oro, quién lo pillara…
Plumas de rojo y verde,
¡ay, quién pudiera pillar al loro de Santa Clara!
Y las buenas madres dicen a porfía, como si rezaran una letanía:
¡Ay, qué rico loro! Para darse el baño
va del coro al caño,va del caño al coro.
Pero repitiendo mucho esta canción sufren muchas veces equivocación.
Baño poético bajo el caño del agua clara de la fuente. En el convento y en cualesquiera otra de la que mane de la frente a los pies.
Lorenzo Correa
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